Los tamales panameños son una de las recetas más preparadas en épocas decembrinas. Sin embargo, es bastante consumido durante todo el año. Su origen se remonta al año 100 a.C, y fue adaptado en partes de Centroamérica, Sudamérica y México. En Panamá, esta receta conserva sus ingredientes originales y con el tiempo se integró la carne de pollo, gallina o de cerdo.

De forma tradicional, la preparación del tamal inicia desde la molienda de maíz. Sin embargo, cada región posee su propia creatividad para realizar esta receta. Por ejemplo, en partes como Cabuya utilizan el maíz seco en la mazorca. Luego de cocerlos se hidratan con abundante agua o en algunos casos con caldo de pollo. Y, finalmente se muele para elaborar la masa.

Adicionalmente, en Panamá se encuentran específicamente dos tipos de tamales: los que están envueltos en hojas de platanos, que popularmente se llaman bijao y por otra parte se encuentra el de olla. Las peculiaridades de éstos son que en el bijao se utiliza una cantidad menor de líquido. Luego, se añade la masa y posteriormente el tradicional guiso. Para finalmente, amarrar el tamal con pabilo para cocinarlos en una olla con agua.

Por otra parte, se encuentran los tamales de olla, que consisten en la preparación de una crema de maíz en la que se combina el guiso con el caldo para dar mayor sabor e hidratarlos. Esta mezcla se prepara en una olla metálica directa al fuego logrando así una textura diferente al del primer tamal de bijao.