Las típicas masitas fritas de maíz y queso en forma de una “S” acostada, son uno de los platillos más tradicionales y emblemáticos que ofrece la gastronomía tradicional panameña. Su delicioso sabor y consistencia crujiente, lo hacen uno de los manjares más apetecibles por los panameños.

Se estima que este plato fue creado por los campesinos locales de la provincia montañosa de Chiriquí, donde la tradición ha venido transmitiéndose de generación en generación. En vista de ello, desde hace algunos años se realiza en la comunidad chiricana de Dolega, un festival anual donde se exhibe la almojábana en todo su esplendor, ya que cada familia expone su producto elaborado de acuerdo a su propia receta que encierra los secretos familiares, y como parte de la herencia culinaria heredada de las culturas españolas e indígenas de la época.

Las almojábanas pueden ser disfrutados como parte del desayuno o también como guarnición acompañado con carne de puerco. Este tipo de platillo es popularmente vendido en las calles de las ciudades panameñas por lo que es parte del acervo cultural y gastronómico de la región. Su elaboración es muy sencilla, para ello se requiere una masa de maíz pilado que se mezcla con queso blanco salado, con la que se arman las masitas con una forma bien característica y luego se fríen en aceite bien caliente hasta obtener una textura bien crujiente y dorada.

No pierdas la oportunidad de deleitarte con este delicioso bocadillo bien sea acompañado de una rica taza de café o si lo prefieres con una suculenta y jugosa carne, sin lugar a dudas será toda una delicia.