En Panamá, curiosamente puede tomar un desayuno cerca del Pacifico y luego una cena en la costa del Atlántico, esto forma parte de los atractivos que ofrece este país multicolor. Con la variedad étnica predominante, hay una diversidad gastronómica que la acompaña. A la hora de disfrutar de una rica comida, uno de los mejores placeres de la vida, Panamá cuenta con excelentes opciones tanto de la cocina típica como la internacional.

En los desayunos panameños el café es imprescindible. Un rico café con leche, acompañado de jugosas empanadas o unas tortillas de maíz servidas con huevos y quesos. Si quiere reforzar energías podrá disfrutar de las gachas de avena o las dulces rosquillas panameñas. Entre los desayunos emblemáticos, encontrará el típico gallo pinto, plato caribeño hecho con carne de cerdo, arroz y frijoles o las tradicionales carimañolas.

En cuanto a las sopas y platos fuertes, en Panamá es común el sancocho, que es la popular sopa de pollo preparada con ñame y mucho culantro. Para los guisados y platos principales podrá disfrutar de una típica “ropa vieja”, que es un guisado de carne desmechada en una rica salsa picante acompañada con arroz y tajadas. Si hablamos de platos elaborados con productos del mar, tendremos una diversidad de deliciosos platillos que incluyen el pescado frito, el ceviche, mariscos al ajilo y con otras variantes de acuerdo a la fusión de los estilos culinarios. Platos deliciosos preparados con calamares, pulpos, langostinos y toda la variedad de frutos marinos, hacen de esta cocina una de las más disfrutadas.

Y para los más golosos, no faltarán los postres, como la torta tres leches, el flan, cheesecake. gelatinas, cupcakes, entre otros. Si quiere calmar la sed podrá disfrutar de un riquísimo raspado que es un helado preparado con hielo picado, sirope de sabores y leche condensada.