Las celebraciones navideñas en Panamá se caracterizan por adornos, luces, cantos, regalos y lo que más apasiona, deliciosa comida que especialmente se prepara para estas fechas. En el centro de la mesa no suele faltar una bandeja llena con frutas como manzanas, uvas o peras y los frutos secos propios de la época como las nueces. En cuanto al menú principal, tradicionalmente se preparan variados platos para la Nochebuena o la fiesta de Año Nuevo; ejemplo de ello son los suculentos tamales elaborados con masa de maíz que se rellenan con guiso de carne o gallina que luego se envuelven en hojas de bijao para hervirlos. Con toda seguridad también encontrará sobre la mesa, al infaltable arroz con guandú y coco, o al emblemático arroz con pollo complementado con una rica ensalada de papa con huevo que podrán acompañarse con el pavo, jamón o la lechona asada o guisada.

Y como la diversión apenas comienza, hay tiempo para un clásico del mes, el dulce de frutas, un pastel que llegó al istmo desde culturas extranjeras y que ha permanecido hasta nuestros días cautivando el paladar del panameño con su mescolanza de sabores entre las frutas confitadas, el ron y las almendras. Otra de las que casi nunca fallan, es la tradicional rosca de pan de huevo con nueces y almendras que se acompaña con un chocolate caliente, una experiencia totalmente delirante.

Ah y no debe faltar el famoso ron ponche casero, la bebida principal de las Navidades en todo el país o si lo prefiere una de las bebidas heredadas de las costumbres de los esclavos africanos, la refrescante chicha de saril con bastante jengibre y un toque de canela y clavitos de olor.

Sin lugar a dudas, la navidad panameña está llena de alegría, disfrute y sabores que representan lo mejor de esta época.